Aprovecha estos ejercicios para poner en movimiento las articulaciones y estimular la circulación sanguinia, te ayudarán a empezar tus mañanas con más energía. Empieza tus mañanas con buen pie, let’s go!

¿Por qué hacer ejercicio nada más despertarse?

Si eres de esas personas que les cuesta levantarse y acaban remoloneandose en la cama, la mejor solución para ello puede ser incorporar ejercicios ligeros a tu horario matutino. La actividad física nada más levantarse ofrece grandes beneficios, entre ellos ayudar a tu cuerpo, cerebro y circulación sanguinea a activarse.

Pero, ¿qué tipos de ejercicios son los más recomendables? No te preocupes, no es necesario que lo des todo nada más levantarte. Más bien se trata de ejercicios enfocados a estirar y movilizar las articulaciones, ya que por la mañana es habitual sentir que la movilidad de las articulaciones es algo limitada. Los entrenamientos de movilidad y estiramientos suaves equivalen a hacer ejercicio, haciendo que tu cuerpo reciba incluso beneficios como la quema de grasa.

Los estiramientos de movilidad ayudan a separar los músculos y los ejercicios de movilidad a llevar nutrientes al cartílago de las articulaciones. Ambos ejercicios promueven la flexibilidad y colaboran con el mantenimiento de un sistema saludable.

 

¿Qué aporta entrenar nada más levantarse?

Los entrenamientos matutinos no son exclusivamente para madrugadores. Uno de los efectos del deporte es oxigenar la sangre y estimular el metabolismo, por lo que, hacer ejercicio por la mañana también hará que sientas menos cansancio del habitual.

Abre la ventana y elige tu música favorita para despejarte y subir el ánimo. Seguidamente, haz un poco de ejercicio para liberar serotonina y dopamina (hormonas de la felicidad). Verás que comienzas el día con una actitud más positiva en vez de con más sueño y apatía.

El deporte ligero y los estiramientos pueden aliviar la tensión y darle mayor movilidad al cuerpo. No es necesario hacer un entrenamiento súper largo, basta con diez minutos por la mañana. Ponte el despertador 10 o 20 minutos antes de tu hora habitual y… ¡dale caña!

Recuerda que en una rutina matinal productiva también hay que incluir un desayuno equilibrado, que proporcione energía y micro y macronutrientes esenciales. ¿Necesitas ideas de recetas deliciosas y sanas para el desayuno? Prueba nuestro Smoothie de chocolate, plátano y avena. ¡Se prepara en un momento y tiene un montón de proteína!

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Deporte por la mañana: 5 ejercicios saludables

Este plan de ejercicio es muy sencillo, no necesitas equipamiento, ni ir al gimnasio, ni entrenadores, ni vídeos, solamente disciplina y entre 10-15 minutos de tu tiempo. ¡Ponte en marcha!

  1. ESTIRAMIETOS: siéntate en el borde de la cama con la espalda recta y los pies en el suelo, estira el brazo y el costado derechos hacia el techo y mantén esta postura unos segundos. Realiza 8 repeticiones de este ejercicio con cada lado. Estos movimientos suaves te ayudarán a salir del sueño de forma placentera.
  2. MOLINO DE VIENTO: ahora un ejercicio para subir la temperatura corporal. Ponte de pie con las piernas bien apoyadas para no moverte del sitio y con una separación mayor al ancho de las cadera. Extiende los brazos hacia los lados a la altura de los hombros y mantenlos rectos durante todo el ejercicio. Toca el pie derecho con la mano izquierda, la pierna derecha se dobla y la izquierda permanece estirada. El brazo derecho se dirige hacia arriba y la espalda permanece recta. Vuelve a la posición de partida y haz lo mismo con el otro lado (8 repeticiones).
  3. MOVILIZACIÓN CON ZANCADA: da un paso largo hacia adelante con la pierna derecha y deja la izquierda atrás recta. Desciende hasta colocar las manos en el suelo, de manera que queden a ambos lados del pie derecho. Eleva el brazo derecho del suelo hacia el techo y gira el torso hacia la derecha, es decir, hacia la pierna delantera. Lleva el brazo derecho al suelo, a la posición inicial, y vuelve a levantarlo hasta realizar 8 repeticiones y cambia de lado.
  4. POSICIÓN DE LA COBRA: esta postura proviene del yoga y es un buen trabajo de movilidad para la espalda. Túmbate boca abajo y coloca las manos en el suelo junto a los hombros. Las manos hacen un buen contacto con el suelo y te ayudan a elevar el torso, de manera que la espalda queda arqueada. Relaja los hombros y mantenlos alejados de las orejas. Los pies y las manos permanecen en contacto con el suelo mientras el resto de su cuerpo flota en el aire.
  5. POSTURA DEL GATO-VACA: empieza el ejercicio en el suelo en la postura de cuadrupedia: las manos quedan justo debajo de los hombros y las rodillas debajo de las caderas. Lleva la mirada al vientre para arquear la espalda. Inhala y eleva la mirada hasta ahuecar la espalda ligeramente. Realiza 8 repeticiones.