¿Sabías que existen diferentes tipos de fibra?
No todas las fibras funcionan igual, cada tipo de fibra produce diferentes efectos en nuestro organismo. Introduce la fibra en tu dieta, ya que es un alimento fundmental para nuestra salud.

La fibra es un alimento que ejerce su influencia por todo el tubo digestivo, desde su ingesta hasta la excreción de las heces. Se trata de un componente estructural de los alimentos vegetales, el cual podemos encontrar en las verduras, la fruta entera, las legumbres y los cereales. Por lo general, es recomendable consumir un total de 25g de fibra diarios por persona adulta.

Como hemos mencionado anteriormente, existen varios tipos de fibra que deben formar parte de nuestra alimentación diaria, pero… ¿cómo podemos diferenciarlos? Dentro de la estructura de la fibra podemos encontrar la fibra soluble o fermentable y la fibra insoluble o no fermentable:

  • Fibra soluble o fermentable: son viscosas y fermentan rápidamente gracias a la acción de las bacterias del colon. Este tipo de fibra puede disolverse en agua, lo que produce que aumente de tamaño y genere mayor sensación de saciedad, haciendo que la materia fecal se vuelva más densa. La fibra soluble retiene el agua y se vuelve gel durante la digestión, retardando la digestión y absorción de nutrientes del estómago y el intestino.

Podemos encontrarla en alimentos como las manzanas, las naranjas, las zanahorias, las patatas, la avena, la cebada o las legumbres.

  • Fibra insoluble o no fermentable: son poco o nada fermentadas por la acción que generan las bacterias del colon. Además, no son viscosas y se excretan prácticamente íntegras en las heces. Este tipo de fibra no se disuelve en agua, por lo que tiende a absorber agua a través del tubo digestivo, haciendo que la materia fecal se vuelva acuosa y voluminosa. La fibra insoluble ayuda a acelerar el paso de los alimentos a través del estómago y los intestinos.

Podemos encontrarla en las verduras, el salvado de trigo, de maíz y de arroz y en la mayoría de los cereales integrales.

Ambos tipos no se degradan por las enzimas de la saliva ni por las del páncreas, sino que son destruidas una vez han llegado a la parte final, el colon. Es aquí donde la fibra es atacada por las bacterias, produciéndose los efectos relacionados con su ingesta. Dicho esto, la capacidad de retención de agua de las heces está relacionada con la fermentación de las fibras en el colon: a menor fermentación (destrucción) de la fibra por las bacterias se produce una mayor retención de agua y un mayor volumen fecal – como es el caso de las fibras insolubles –, y a la inversa.Introduce la fibra en tu dieta

Consejos que te ayudarán a aumentar la ingesta de fibra:

  1. Olvida los zumos y come fruta entera con piel.
  2. Consume fruta entera como postre.
  3. Come verduras variadas (cocidas o crudas).
  4. Toma pan, gofres, panecillos, magdalenas y galletas saladas 100% integrales en lugar de productos elaborados con harina refinada.
  5. Come arroz integral, arroz salvaje, mijo, cebada y trigo molido como alternativa al arroz blanco.
  6. Añade legumbres a tus sopas, guisos o ensaladas.
  7. También puedes utilizar suplementos de fibra, pero recuerda que estos no sustituyen a alimentos saludables como la fruta, la verdura o los cereales integrales.

Introduce la fibra en tu dieta a través de recetas rápidas, deliciosas y muy saludables entrando en nuestro blog.

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